18 de marzo de 2013

El silencio de los borregos




L
La crisis no es una maldición, ni siquiera una condición, sólo es un estado transitorio por el que te tocará pasar –a ti y a todos- alguna vez cada cierto tiempo. Así, para cuando te desenvuelvas en entornos hostiles tienes la obligación de utilizar tus mejores cualidades para poner en marcha tus mecanismos más sutiles de defensa que, sin duda, tienes a tu disposición y que a, a lo peor, no estás utilizando para hacerle frente. ¿Acaso no te has dicho alguna vez “tendría que haberlo hecho”?.

Fuente imagen: metiendopata.blogspot.com
Tú, que sabes cómo eres y lo que deseas hacer en tu vida, habrás visto pasar ante ti una oferta de trabajo al menos que te ha llamado la atención e incluso, como si de un suculento guiso se tratara, se han activado hasta tus jugos gástricos. Ese puesto en el que podrías demostrar tus capacidades, con el mejor sistema retributivo que habías imaginado y, cómo no, con las ventajas sociales adicionales a la altura de las circunstancias. Sin embargo, la has dejado pasar porque se aleja de tu zona de confort, ese conocido área en el que todos saben estar y del que pocos se quieren mover, porque supone experimentar un cambio hacia otras funciones nunca antes realizadas por ti o se desarrolla en un sector desconocido para ti.


La costumbre, lo políticamente correcto, es seguir por la senda marcada, alineado en la constelación de la monotonía y alejado cada vez más de la innovación. Pues me atrevo a proponerte hacer un llamamiento para romper “El silencio de los borregos”.


Ese silencio que se marca al ver pasar una oportunidad sin ni siquiera intentar saber si sería la gran oportunidad de tu vida, ese vacío que se forma al pensar el éxito que podías haber alcanzado y no alcanzaste por no alzar la voz y atreverte a romper ese silencio.


Quiero hacerte pensar al respecto y, para ello, te propongo hacer una reflexión:
 
Una persona, con marcado perfil comercial, con dotes y capacidades suficientes para realizar sus funciones con unas mínimas garantías de "éxito", aportando los conocimientos y experiencia necesarios, con la formación y adaptación necesarias, salvo en puestos muy específicos con alto grado de especialización técnica, debe poder hacer frente a cualquier proyecto en su rol de comercial para el que, sin duda, está preparado tanto si vende telefonía como si son cursos de formación o cualquier otro . Del mismo modo, un administrador contable, será capaz de alcanzar el control de su empresa con independencia del número de empleados y el sector al que pertenezca.


Decir NO antes de preguntar, es renunciar a una parte de tu éxito sin darte una mínima oportunidad de luchar por alcanzarlo y eso destruirá todas tus ilusiones.


Dar un SÍ y avanzar es garantía de nuevas oportunidades, es una ventana a la superación y, sobre todo a tu realización personal y profesional.


No renuncies a nada, sé ambicioso y recuerda que, como decía Quevedo, “Lo mucho se vuelve poco con desear otro poco más”. Y si estás empleado, como si no lo estás, rompe con el “Silencio de los borregos”, comienza a reconocer cuánto vales y, por supuesto, no olvides que deberás demostrarlo.

¿Estás dispuesto a hacerlo?

2 comentarios:

Alex dijo...

Bravo. Tocayo & David.

David Fernández Ojeda dijo...

Gracias, Alex. No hay nada como apostar por el SÍ en la vida y avanzar con ilusión.