24 de febrero de 2013

Fórmula 7+1. Hazte imprescindible en tu empresa



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Trabajar se ha convertido en un artículo de lujo y, como tal, no está al alcance de todos. Si bien es cierto que los que no lo tienen, en su inmensa mayoría, lo desean, los que sí están empleados se ven en ocasiones acechados por la sombra de la incertidumbre o, a lo peor, del despido.

Fuente imagen: gl.wikinoticia

En España, desgraciadamente, la mentalidad se ciñe en exceso a la creencia de que la felicidad plena se consigue con trabajo “fijo” y, a ser posible, bien remunerado y con reconocimiento social. Nada más lejos de la realidad si te planteas la felicidad como el resultado de hacer lo que te gusta y, además, cobras por ello.

Como eso entraña mayor grado de dificultad aún, me limitaré a generalizar refiriéndome a “un trabajo”, consideraciones aparte.

Por tanto, si lo tienes y no quieres perderlo… Debes hacerte imprescindible. Has leído bien. Ya sé, has oído muchas veces que nadie lo es, sin embargo, te diré que cualquier empresa procurará mantener en nómina a una persona como tú, siempre que seas capaz de aportar:

  1. VALORES:  como honradez, educación, esfuerzo y otras que, aunque pienses que vienen de serie como si de un chip se tratara, has debido luchar durante años para poder llegar a transmitirlas como propias. De hecho, puedes ver que cada día aparecen nuevos casos de corrupción dentro y fuera de las empresas.
  2. JERARQUIA: dando el lugar que corresponde a tu jefe sentarás una base fundamental para la normal colaboración y atribución de funciones. No olvides el lugar que ocupas y, aún menos, el que debes guardarle.
  3. CONFIANZA:  en ti mismo y en tus posibilidades para empezar, por supuesto, y, con ellas, generarla también en tu responsable y en tus compañeros de trabajo contribuyendo al mejor clima laboral. Te aportará mayor fluidez en el trabajo.
  4. CONOCIMIENTO: reciclándote a medida que tu puesto lo precise y ampliando a nuevas áreas para estar dispuesto y preparado a posibles vías de promoción dentro de la empresa.
  5. POLIVALENCIA: proponiendo  y demostrando tu versatilidad aportarás un valor añadido en tu haber que sólo te podrá generar satisfacciones llegado el momento y, en el día a día, te hará ganar tiempo en algunas de tus funciones o tareas.
  6. PROFESIO-NET: término acuñado para la ocasión, digamos que lo empleo para indicarte que poder apoyarte en las nuevas tecnologías para incrementar tu productividad y mejorar tus resultados te hará destacar sobre los demás.
  7. LIDERAZGO: demuestra tu capacidad para innovar, para asumir nuevos proyectos o hacer frente a imprevistos y te hará ganar mayor respeto entre todos. Es una cualidad muy valorada por los headhunter en los procesos de selección.

  8. ÉXITOS: en realidad, si llevas a efecto todas y cada una de las anteriores, difícilmente se te escape éste y, como no podía ser de otra manera, serás su justo merecedor. Suma todos los que puedas porque serán tu mejor tarjeta de visita profesional.

Recuerda que, como decir a Risto Mejide, “Quien puede ser sustituido por una máquina es que realmente lo merece”.

No sé si por una máquina o por otra persona, pero si te esfuerzas en mantener tu grado de motivación y eficacia en las cotas más altas, es posible que esto no suceda. Así que... ¡Ánimo y ve a por todas!.

¿Completas la fórmula?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo, hay que superarse cada día y dar lo mejor de sí mismo para tener éxito y no estar cuestionada tu función dentro de la empresa.

Anónimo dijo...

Y si quieres ser prescindible: guarda celosamente toda información que te llegue. No compartas. Habla mal de tus compañeros. Ni te formes, ni dejes formarse a los demás.

David Fernández Ojeda dijo...

Superarse, sin duda, Anónimo. Es una carrera de fondo y no será fácil.

Unknown dijo...

En desacuerdo en el punto 2.
Lo que tiene que hacer es liderar en tu propio trabajo y hay que suponer que la jerarquía está también para liderar.
La jerarquía per se es un concepto superado.
Las organizaciones deberían estar formadas por líderes a todos los niveles.
Si tu Jefe no es un líder seguramente tienes un problema.

David Fernández Ojeda dijo...

Gracias por tu comentario, "Unknown".

Partiendo de la base de que no todo aquél que tenga una jerarquía superior debe ser líder -porque cada responsable tiene su ámbito de acción, su "jurisdicción de mando"- no se puede pretender que todo empleado tenga capacidad para liderar.

Quizás sea un entorno idílico, casi utópico, pretender que todos los niveles de una empresa estén liderados por cada uno de sus empleados y, si bien es cierto que no te quito razón en que es una cualidad deseada, no todos le dan la importancia debida.

Saludos (David F.)