23 de abril de 2013

Doctor, recéteme creatividad



P
Para muchos, la salud es lo más importante y, para otros, sin dinero, ésta no tiene sentido. Encontrar ese equilibrio para definir tus objetivos no deja de ser en ocasiones una ardua pero necesaria tarea porque, si bien es cierto que te mueven muchos otros aspectos, no menos cierto es que nada tendría sentido sin salud.
Fuente imagen: musicainfantil0204.wordpress

Seguro que nunca has deseado la muerte de otra persona –válgame Dios- pero… ¿Llegarías a alegrarte de la muerte de un familiar tuyo al que no conoces si éste te ha dejado una cuantiosa herencia?. Quizás ahí te plantees si cambiar el término “tragedia” por “sueño” o, simplemente, suerte. 

Te confiaré una frase que solía decir un antiguo profesor que tuve (hace muchos, muchos años) en relación al trabajo y el esfuerzo: “Gánate siempre tu pan con el sudor de tu frente, y no con la del vecino”. Él soltaba la frase cada vez que pillaba a alguien copiando…

Sobre la mayor o menor importancia relativa del dinero, quizás compartas conmigo que la mejor forma de ganarlo es a través del trabajo y el esfuerzo, como bien decía aquél. Y aunque algunos apuntan que ya todo está inventado, siempre aparecen otros que consiguen sorprender al respetable, tú y yo incluidos.

Hoy día, unos seis millones de españoles se esfuerzan pero no consiguen trabajo. En tiempos difíciles, estas dos palabras pueden viajar en paralelo y no llegar a encontrarse nunca salvo que des tu particular golpe de efecto: tu toque.

Dada la importancia de conseguir trabajo en los tiempos que corren, la factura del currículum vitae cobra mayor importancia pues, ya no sólo se reduce el tiempo de visionado por parte del empleador o recruiter por la cantidad de CV que les llegan, sino que la competencia y las exigencias son cada día mayores. Hay que hilar fino, muy fino.

Para conseguir trabajo no hay una norma escrita, pero sí pueden escribirse una serie de premisas a modo de consejos. Sin duda, como he dicho en más de una ocasión, la mejor actitud a la hora de afrontar la situación es la primera y más importante; pero no voy a referirme a ella sino a otra que, aunque más superficial, puede llegar a definir en un sentido u otro el éxito final de la candidatura.

Me refiero a “tu toque”. Eso que te hace especial –no diré mejor ni peor- sobre los demás y que, además de poseerlo, deberás saber transmitirlo. Sí, en efecto. ¿De qué te sirve “ser” si no sabes contarlo?.

¿Te has fijado que la mayoría de las personas que se han mostrado al mundo de una forma original están trabajando?. La mayoría… Eso te lleva a pensar que, a lo mejor, te mereces una oportunidad de imaginarte de otra forma, quizás de verte tal cual pero dicho diferente…

Se me viene a la cabeza aquél que basó la presentación de su CV en un brik de leche, o aquél otro que elaboró un emotivo video en el que era presentado por sus propios abuelos, o el que se anunció en una valla publicitaria… Seguro que conoces muchos más casos, ¿verdad?.

¿Y no te has preguntado por qué no se te ha ocurrido a ti?. Si bien ser creativo e innovador no está al alcance de todos, cuando falta ese toque especial no está de más inspirarse en ellos para crear o adaptar tu nueva visión de ti mismo y aprender a venderte. Para vender –y de eso entiendo algo- hay dos conceptos básicos y fundamentales: calidad y precio.

Fuente imagen: twitter
¿Cuánto vales y por qué?. Pregúntate si has aportado la calidad necesaria a tu CV, tanto en su fondo como en su forma (te recuerdo que hay muchas personas que pueden desear lo mismo que tú)y, cuando la respuesta sea mínimamente convincente para ti, ponle precio. Sí, es obvio que un candidato con un historial profesional pobre o insuficiente, difícilmente podrá dirimir argumentos para optar a un salario de consideración. Se realista, pero generoso; contundente, pero flexible, a la hora de fijar los baremos para ambos conceptos.

Estar bien con uno mismo ayuda a alimentar la creatividad que necesitas para venderte mejor y conseguir tus objetivos. Te lo recomiendo especialmente. Y, si no lo consigues, -espero que no te ocurra- para eso está el médico: Doctor, recéteme creatividad”. 

¿Cómo lo harás tú?