18 de agosto de 2015

Linkedin: Truco o Trato


A
A estas alturas, en tu entorno no hay quien se preste a decir que no conoce la red profesional por excelencia, esa que acumula millones de usuarios en todo el mundo, esa que sigue creciendo en tiempos de crisis, esa que genera –cada vez más- interés creciente entre empresas y profesionales. En unos sectores más que en otros, cierto, pero todos susceptibles de pasar por el filtro de esta red que cobra adeptos allá por donde pasa, especialmente, si hablamos del mundo de los recursos humanos… En la que se convierte en una herramienta “facilitadora” para generar contactos de calidad y –quizás lo más importante- candidatos con perfiles y visibilidad notables. Y tú. ¿tienes ya tu perfil creado?.

En ese sentido, no todo son comentarios positivos, máxime cuando éstos vienen de directivos y empleados que “no creen en la magia real” de las redes sociales a la hora de buscar negocio o favorecer la marcha del mismo. De ahí que duden de su eficacia y lo vean más como una pérdida de tiempo para los que las usan y un enganche a un medio que poco o nada les aportará. Tienen “truco”…


25 de julio de 2015

"Abierto por Vacaciones"

C
Cuando unos descansan, otros trabajan. Es Ley de Vida... Es como “la cadena alimenticia” del consumo en la que nadie se escapa de ser comido porque todos tienen hambre suficiente como para esperar su momento y atacar con todas sus armas. Al margen de la estacionalidad, todos necesitamos cubrir ciertas necesidades y, estarás de acuerdo conmigo, una de ellas es, sin duda alguna, la del empleo.

Cierto y evidente: hay muchas más que nos ayudan a apuntar con mayor o menor acierto hacia aquello que muchos llaman “Felicidad”. Y lo sabes. Pero, en relación al empleo, ya sabes que en la mayoría de los casos, nos permite abrir puertas a nuestro estado de gracia profesional y personal, nos abre a mundos inexplorados de satisfacción (e insatisfacción, pero veamos la botella medio llena).

Fuente imagen: solomat

30 de junio de 2015

Ocho apellidos castos

P
Posiblemente, desde bien pequeño, tu apellido ha sido para ti algo más que una palabra, quizás todo un signo de distinción que, en los casos más ilustres, anteponen el rancio abolengo allá por donde van -aunque he de decir que esto cada vez se valora menos- y, en los más comunes, se limitan a ser una combinación más o menos compleja de palabras que, en la mayoría de los casos, no hace tener un nombre exclusivo pues siempre se entera uno de que hay no sé cuantos sujetos con idéntico nombre.

Pero más allá de los nombres y, en consecuencia, de los apellidos, debo decir que lo realmente es la persona que hay tras ellos, los valores que los patriarcas han sabido transmitir a lo largo de las generaciones e, indudablemente, los conocimientos y las tradiciones que han sabido generar y mantener. Pues sí que dan de sí los apellidos, su etimología y significado... Hasta el punto de abrir una puerta al estudio en profundidad, la Heráldica, en el que no sólo se valoran y estudian los orígenes de los mismos sino mucho más. Pero, a decir verdad, estas líneas, a modo de introducción, pueden servir, pero no definen el tema que deseo abordar que, como podrás comprobar a continuación, va más lejos de un mero estudio etimológico de tu apellido.


31 de mayo de 2015

Dame una pista

S
Si pudieras pedir tres deseos es probable que no titubearas lo más mínimo en decirlos, sin embargo, si sólo pudieras elegir uno de ellos, la cosa cambia... O no, quién sabe. Lo que es cierto es que si no crees en los genios y sus lámparas, si desconfías de la magia y temes que el País de Nunca Jamás es, al menos en parte, ficción, darías lo que fuera por conocer más detalles, una pista de cómo llegar a él. Da igual si es material o no, pero no me cabe duda de que tu felicidad o parte de ella depende de ello.

Tanto en lo personal como en lo profesional estamos sometidos a una serie de carencias que la vida nos obliga a un constante esfuerzo por remediarlas. Siempre queremos más y más, ¿verdad?. Siempre quieres más y más. No me extraña, como decía Quevedo, "lo mucho se vuelve poco con desear otro poco más" y, en términos de felicidad, nunca es suficiente.

Fuente imagen: desmotivaciones

20 de abril de 2015

Artículo de lujo

S
Sin duda, es más fácil pasar de la hamburguesa al jamón serrano que del buen jamón a la hamburguesa. Aún gustándote ambos, lo duro se contempla cuando debes renunciar a uno de ellos por las dichosas circunstancias. ¿Te ha sucedido?. Si es así, entonces, a medida que vayas leyendo es posible que puedas sentirte identificado (o no).

Si en alguna ocasión te han recordado lo mucho que vales, si en algún momento te has visto reflejado en un conocido personaje de éxito, si a medida que transcurren tus días eres capaz de extraer las oportunidades que llevan “ocultas”, si eres tan hábil que llegas a contar tus experiencias como objetivos cumplidos, es posible que, a pesar de todas tus cualidades, no puedas permitirte este artículo de lujo.
 
Fuente imagen: rebloggy

15 de marzo de 2015

El minuto de oro

E
El mundo se ha vuelto loco, literalmente loco, poniendo precio a todo, a lo material y a lo inmaterial, a lo ajeno y a lo personal, incluso a la dignidad de las personas atajando por el camino de la ruindad (pero, evidentemente, de eso no leerás en este blog mientras esté yo al otro lado). Y en ese afán por cuantificar lo incuantificable, ¿cuánto darías por volver a ver o abrazar a alguien que has perdido?, ¿cuánto, por revivir un momento trascendental, de éxito, de felicidad desmedida?. Quizás, en privado, pudiera recoger aplastantes respuestas como “Lo daría todo”.

Dudo que en la senda de la materialización obsesiva se pueda encontrar la felicidad, pero sí es cierto que más que divagar, más que construir castillitos en el aire te apetezca poner los pies en el suelo y saber cuánto vale un minuto bien aprovechado en tu vida y dónde debes buscarlo. Y esta cuestión cobra mayor relevancia cuando de ello depende el rumbo del minuto siguiente, y este del siguiente y, así, sucesivamente.

Fuente imagen: facebook