30 de julio de 2014

PA-Ciencia Ficción y RE-Acción

E
En muchas ocasiones has oído que la realidad supera la ficción y te habrás preguntado si es cierto. Es posible, a fin de cuentas, la ficción no es más que una extensión de la propia realidad. La vida, además de acaparar el elemento sorpresa para algunos, también es el resultado de los actos para otros y, en este sentido, cobra mayor relevancia la cuestión anterior.

¿Estás hecho pa-ciencia ficción o prefieres marcar y definir el género de las escenas de tu propia vida?. Pues en este caso, sólo hay dos tipos de individuos: los que se atreven y los que no.

Con tu permiso, siempre, voy a ponerte tres de los innumerables momentos que puedes vivir en torno al sutil mundo del empleo, los recursos humanos y las empresas; tres figuras que juegan un gran papel en tu vida y en la de todos nosotros. Y, además, les pondré los siguientes títulos:


Bailando con Pymes

Siempre has querido mejorar en tu vida profesional y, sin embargo, no siempre las circunstancias te lo han permitido. ¿He dicho circunstancias?. He querido decir tus circunstancias y tú mismo no os lo habéis permitido: tú mismo, porque no has creído en ti lo suficiente para apostarlo todo y entrar en acción; las circunstancias, evidentemente, porque son las que deberían motivarte a tomar las mejores decisiones para cada momento.

No es fácil, lo sé, máxime cuando siempre hay otras personas que se convierten en “influencers” que te puede aupar hacia el éxito o, a lo peor, hundir en la más absoluta de las desgracias.
Composición propia. Fuentes imágenes: jobssy & mubis

Nada mejor que encontrarse a un verdadero profesional en el trabajo que sepa compartir sus conocimientos y experiencia y, sobre todo, sacar lo mejor de ti, especialmente, cuando éste tiene un rango superior al tuyo en el organigrama de la empresa. En esos casos, entrar en acción se convierte en un reto apasionante.

Pero, ¿y si no es así?. Pues cuando la influencia es negativa se propicia un ambiente enrarecido que invita a ser paciente y pasar de nuevo a la acción: o arreglas la situación incómoda de forma razonable o vas buscando otro trabajo (siempre es recomendable comenzar por la primera)

Es entonces cuando nos convertimos en seres de otra especie en comenzamos a bailar con lobos, a buscarnos la vida de empresa en empresa poniendo como señuelo a nuestro mejor YO. Has leído bien, al mejor; no es necesario que te guardes ningún as en la manga.

El hombre que susurraba a los recruiters

Y entre señuelo y señuelo, también intentas llamar la atención de los recruiters (mal, muy mal andamos si esto no sucede). Al principio, comienzas a susurrarles todo lo que has hecho y olvidas contarles lo que sabes o estás dispuesto a hacer por cazar la que podría ser la oportunidad de tu vida.

Composición propia. Fuentes imágenes: xcelus & wikipedia
Y cuando ves que pasa el tiempo y aún no interpretas el papel protagonista en tu propia vida, llegas a pensar que no eres lo bastante bueno para el puesto (craso error). Te diré algo: el hecho de que no hayas hecho algo no significa que no seas capaz de hacerlo y, en mi criterio, tus competencias y capacidad para abordar nuevos roles debes dejarla definida ante cualquier empresa o recruiter.

Y sigues susurrando, y susurrando, hasta que empiezas a subir el tono de voz y el de tus palabras, empiezas a creer en ti mismo –echando mano al tópico manido y ñoño- “más que ayer y menos que mañana”. En estos momentos es fundamental mantener un nivel de cordura y coherencia que no te confunda sobre lo que eres y puedes llegar a hacer porque pasarías a un terreno peligroso y desconocido: te adentrarías en un mundo completamente ficticio.

En busca del empleo perdido

A medida que te vas conociendo, que te vas formando, te vuelves más paciente y sigues susurrando porque sabes que no todo está perdido (y si alguna vez te lo ha parecido, ha sido ficción) y ahí fuera hay mucho que buscar, mucho que encontrar. Pero, eso sí, hay que buscarlo.

Composición propia. Fuentes imágenes: theguardian & taringa
De nada sirve decir que hay mucho que hacer si no das el primer paso y entras en acción y, tanto si deseas cambiar de trabajo como si estás desempleado, hacer de tu búsqueda de empleo un trabajo bien programado y con gran dosis de disciplina.

A veces, he visto la búsqueda del "empleo perdido" como un puzzle en el que hay que encajar las piezas, todas las piezas, para ver el resultado deseado pero en el que, igualmente, hay que ser intuitivo, resolutivo y, cómo no, paciente. Sí, como un puzzle que, para unos, es de 500 piezas y para otros es de 5.000 ó más.

Pero lo mejor de todo es que, al final, añadiendo esos ingredientes y un método de actuación, siempre llegarás a concluir con éxito. Depende, repito, de tu destreza, disciplina y capacidad para alimentar tus habilidades y competencias, para gestionar tu tiempo y tus propios recursos.

Siendo claros ejemplos de éxito… ¿No te gustaría ser un Kevin Costner para las empresas, o un Robert Redford ante los ojos de los recruiters o, a lo mejor, el Harrison Ford del empleo?


En cualquier caso, sé tú mismo pero interpreta bien tu papel.