16 de junio de 2014

Las 'faces' de la vida

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La vida se puede medir en momentos vividos o en momentos por vivir, en años disfrutados o perdidos, en etapas, en logros conseguidos o por conseguir, en vivencias, en recuerdos perdidos y recuerdos guardados, en sentimientos… Seguramente, te habrás atrevido a mirar atrás y sacar del baúl de tu pasado las esencias que han ido marcando tu vida a lo largo de los años.

Cuando menos, resulta un tanto superficial limitar lo que has vivido a las ya manidas etapas de la infancia, la adolescencia, la madurez (y la re-madurez) y, a lo mejor, la tercera edad cuando cada una de ellas ha despertado en ti “cosas” que no sabrías cómo explicar en pocas líneas.

Composición propia. Fuente imágen: google

Todas son especiales y tú, mejor que nadie, sabes cómo te gustaría hacerlo pero quizás juegue al despiste si te digo que no voy a hablar de ello porque no puedo entrar a valorar la importancia de las cosas en tu propia vida.

¿Has pensado cuánto te queda por hacer, cuántas personas por conocer, cuánto por vivir?. Sí puedo, sin embargo, apelar a tu actitud, a tu vitalidad, a tu forma de ver las cosas, de aceptar la realidad y, sobre todo, a tu capacidad de hacerle frente. Entonces, ¿hablamos?.

Habiendo puesto en evidencia que no voy a hablar de las fases de la vida, sí voy a invitare a que repasemos las caras de la vida, las “faces” de la vida:

La cara A, la primera y la más determinante, la de la Actitud, la que hace una llamada a la cordura para no caer en el vacío de la desgracia o, a lo peor, del olvido.

La cara B, la otra cara de la vida, conocida por muchos como "boring" (aburrido) y que te convierte en el lado oculto que todos saben que existe pero nadie ve. Paradójicamente, algunos llegan a creer que eres invisible.

La cara C, que viene de la relación causa/efecto, es la Causal. Es cambiante y varía según las circunstancias, haciendo que unas veces estés de bien y otras mal, unas te sientas tú mismo y otras no llegues a conocerte.

La cara D, es la que aporta chispa a la vida, la cara Divertida, la que encuentra el lado gracioso de las cosas y te transforma en una persona con buen humor, que es capaz de darle la vuelta como un calcetín a aquello que pueda alejar de la felicidad bien entendida.

La cara E, es la del Entusiasmo, y suele venir acompañada de una mirada iluminada, consorte de la primera y más determinante, pero que debes controlar para no caer en la desmesura.

La cara F, la de la Fuerza, reservada para personas con empuje y determinación, con carisma y con visión de líder, que saben de la fuerza del todo sobre el individualismo absurdo.

La cara G, la que se te queda cuando todo te sale bien, cuando encuentras el punto G a la vida, colmada de satisfacción de objetivos cumplidos y éxitos alcanzados.

La cara H, de la Histeria, que provoca la aparición de tu otro yo, el que aborda sin control, con mirada corta y huidiza abocando hacia el fracaso.

Fuente imagen: afpbb
La cara I, la de la Ilusión, la que alimenta el corazón y te hacen pensar en el segundo paso aún estando en el primero.

Y con tu ayuda y la de todos me atrevería a llegar hasta la “Z”, sin embargo, te voy a lanzar el reto de que aportes la “face” que más te guste, la que más te sugiera, quizás, la que deseas inventar para ti y los tuyos, o para compartir… Tienes todo un abecedario. ¿Cuál elegirías? .

Lejos de continuar, finalizo habiendo dejado en tu retina y luego en tu memoria –espero- la importancia de ver el lado positivo de las cosas, de ver la cara de la vida que te haga feliz y huir de las influencias que sobre el atril de la experiencia se atreven a decir que no serás capaz de triunfar, que no serás capaz de vivir tu vida, que no serás capaz de ser feliz

Pues yo digo que sí, que eres capaz de eso y mucho más: todo depende de ti.


¿Qué cara le pondrás a tu vida?

[Espero tu comentario]